La terapia individual es un componente crucial de la intervención en adicciones, donde un terapeuta trabaja con el paciente para comprender y gestionar los desencadenantes emocionales y cognitivos de la adicción, desarrollando estrategias de afrontamiento saludables y abordando problemas subyacentes. La terapia individual se centra en las necesidades específicas del paciente, explorando patrones de pensamiento disfuncionales y trabajando para mejorar el control de impulsos y la toma de decisiones, construyendo así una base sólida para la recuperación.
