En la Asociación se organizan grupos de terapia de autoayuda con las familias de las personas a las que se atiende en AVEX Valencia, esto permite al terapeuta interactuar con las familias de los pacientes, y brindar información cognitiva sobre la enfermedad, lo cual disminuye el estrés de la familia en crisis y modificar las interacciones ante la queja familiar, que son entendidos en el sentido estratégico de la terapia sistémica. Este formato de Terapia Familiar ha sido tomado por nosotros de un terapeuta sistémico que ha aplicado el sistema de Minuchin (1975) a las familias afectadas por enfermedad física y/o deficiencia (Ríos, 1994), y propone un esquema útil de intervención centrado en el control y superación de los patrones de interacción que Minuchin identificó en la familia psicosomática:
- Controlar la cohesión o forma extrema de proximidad e intensidad de las interacciones y emociones de la familia a partir del hecho enfermedad-deficiencia.
- Controlar la presencia de la sobreprotección o excesiva preocupación por el bienestar del enfermo.
- Eliminar y disminuir la rigidez que mantiene el status quo y que les hace sentirse más vulnerables de lo esperado.
- Ayudarles a eliminar la falta de resolución de conflictos que les conduce a conductas cargadas de mecanismos de evitación, negación de la realidad y desviación del conflicto
Se estudia, exhaustivamente el Nivel Motivacional con los que pacientes y familiares que llegan al tratamiento, trabajando concienciadamente para que en el proceso de cambio dispongan de todas las técnicas más específicas para afrontar cada una de las situaciones dentro de los Estados Motivacionales. También se trabaja las diferentes etapas del proceso de adicción (iniciación del consumo y los refuerzos positivos y negativos que lo han mantenido; aparición de los síntomas; conductas de consumo). Se les enseña a identificarse como variables intervinientes de forma directa, tanto en estímulos externos, historia de aprendizaje, modelos de adicción y agentes de control de contingencias (refuerzos y castigos).
Se interviene en un primer momento por los problemas familiares que desencadenan o pueden desencadenar la respuesta de riesgo de consumo. Posteriormente como respuestas de consumo que deterioran el ambiente familiar. Se resalta la necesidad del apoyo en el tratamiento, control de pautas y agentes de refuerzo. Sin embargo, no sólo la intervención se realiza a favor o beneficio del éxito terapéutico, sino que también se interviene en la reducción del estrés, ansiedad, labilidad afectiva, inestabilidad del humor y estado de ánimo en general, diferencias de género ya que no solo es el objetivo fundamental el conseguir de los familiares o pareja una participación activa, sino que además pretendemos lograr una normalización en la convivencia en beneficio del paciente y de ellos mismos.