La terapia de grupo es una herramienta terapéutica valiosa en el tratamiento de adicciones, ofreciendo un espacio seguro para compartir experiencias, recibir apoyo emocional y aprender estrategias de afrontamiento. La interacción con personas que enfrentan desafíos similares facilita la identificación con sus problemas, promueve un sentimiento de pertenencia, la empatía y ofrece un espacio seguro para el aprendizaje y la modificación de conductas problemáticas, esencial para la recuperación.
